Capilla de San Miguel Arcángel

Retablo del gremio de Tenderos Revendedores

Salvador Gurri i Coromines (1749-1819) Tomàs Solanes (s. XVIII-XIX)/ (18th-19th century)
 
MiTPi-0175
 

Esta magnífica obra neoclásica fue un encargo del gremio de los Tenderos Revendedores a Salvador Gurri, que trabajó junto con otros miembros de su taller. Las esculturas principales son obra suya, mientras que el diseño arquitectónico es de Tomás Solanes, discípulo y compañero de Gurri en la Escuela Gratuita de Diseño. En el resto de elementos escultóricos, así como en el grupo superior dedicado a San Martín obispo, intervinieron otros escultores de su entorno. El conjunto es una de las primeras obras religiosas claramente neoclásicas de Barcelona, muy influenciada por las corrientes artísticas de la corte de Madrid y las directrices promulgadas por Carlos III sobre la realización de retablos. En este sentido destaca, a diferencia del tardo-barroco realizado en madera, que era habitual en la ciudad, la gran utilización de piedra y mármol de calidad procedentes de Tarragona y de Carrara. La imagen de San Miguel, se desprende aquí de la tradicional iconografía del ángel guerrero para acercarse al modelo clasicista de la Victoria (Niké). El gremio de Tenderos Revendedores de Barcelona, fundado en 1447, se estableció en la iglesia del Pi en 1452, encargando al pintor Jaume Huguet la confección de su primer retablo, actualmente en el MNAC. En 1663 éste se sustituyó por un nuevo retablo barroco que fue el antecesor del actual, en esta capilla. Desde el año 1798, el gremio tiene el privilegio pontificio de mantener la reserva del Santísimo Sacramento. Este retablo no sufrió daños en 1936.

© Basílica de Santa Maria del Pi, Albert Cortés

Retablo de San Miguel antes de 1936.

Palacio del gremio de Tenderos Revendedores (1678).