caixetaEl once de abril de 1380, el rey Pedro III el Ceremonioso valoró y aceptó positivamente la ayuda que se daba a los «pobres vergonzantes» desde la iglesia del Pi. La obra se nutría de las dejas testamentarias, de limosnas de los feligreses y de las colectas que hacían los «baciners» o administradores. Desde entonces y hasta nuestros días, esta obra benéfica ayuda a personas que, habiendo disfrutado de una posición estable, sufren circunstancialmente penuria económica. Actualmente, el Plato del Pobre, cuenta con los recursos derivados de unas escasas y antiguas rentas y de las limosnas de las dos cajitas de la iglesia.
En la coyuntura social actual en la que, según informa Cáritas Diocesana de Barcelona, dos de cada diez personas de nuestro país están en situación de pobreza relativa, toma más sentido que nunca la existencia de esta obra que ha estado actuando desde el siglo XIV hasta nuestros días.

UN POCO DE HISTORIA 
De todas las instituciones parroquiales benéficas de Barcelona, ​​la de la parroquia de Santa María del Pi es la que ha conservado casi completa la documentación en un baúl de madera tallada del siglo XV que puede ver en la sala del Tesoro. En el caso del Plato del Pobre vergüenza de la Basílica de Santa María del Pi anualmente escogían tres administradores o baciners entre los feligreses que eran conocidos por su bondad y les encomendaba la misión de repartir los recursos del bacín según las reglas de la Institución. Era muy importante la honradez de estos administradores y en caso de malversación incluso podían tener que dejar de vivir en la demarcación parroquial. Además, estos tres baciners eran los encargados todos los domingos y festivos de ponerse a las puertas de las iglesias conventuales del distrito o en plazas y otros lugares como la plaza Nueva, el portal de la Boqueria, la Sede, el Carmen, los Frailes de los Sachs y la plaza del Pi. De este modo conseguían dinero que se guardaban en una caja hasta su reparto sólo a feligreses de la parroquia del Pi y no a pobres de la calle. Otra manera de financiarse era a través de donaciones y legados testamentarios con el que se fue consiguiendo un patrimonio importante.


EL PLATO DEL POBRE HOY

La Fundación del Plato del Pobre es consciente del incremento de las dificultades de muchas familias y de personas de edad avanzada que viven solas en el entorno de nuestra parroquia de Santa María del Pi. Es cierto que los tiempos han cambiado y no para bien en aspectos como el índice de pobreza, pero el espíritu del Plato del Pobre quiere ser la versión moderna del «Viejo Plato del Pobre medieval». Así pues, se sigue ayudando discretamente a familias y personas mayores. La única fuente de ingresos con que cuenta la Fundación, son los donativos del que, conociendo la Obra, hacen sus aportaciones a las cajitas que hay en la Basílica, en la capilla de la Virgen de los Desamparados y la del entrada a la Capilla de la Sangre. Os animamos pues, desde aquí a colaborar con esta Fundación, ya sea con sus donativos a las cajitas o con ingresos a la cuenta corriente que encontrará al pie.
A continuación pasamos un resumen de los movimientos del ejercicio 2017:

Ingresos de las cajitas 18.910,70 €
Donativos 6.269,56 €
Colectas misas 202,69 €
Intereses bancarios 169,00 €
Total entradas 25.349,26 €
Auxilios distribuidos durant el año 24.291,72
Otros gastos 82,15 €
Total salidas 24.373,87
Saldo final 975,39 €

El Plato del Pobre es una Fundación Privada con ocho patrones que componen la Junta de acuerdo con unos Estatutos Canónicos aprobados por el Arzobispo de la Dòcesi de Barcelona. Puede ayudar al Plato del Pobre haciendo su aportación a la cuenta corriente 2100-3282-61-2100513304. Si desea recibo de su donación, debe enviar copia del comprobante de la transferencia a la dirección de correo electrónico gerent@basilicadelpi.cat. También nos lo puede enviar por correo ordinario o entregarlo personalmente en la parroquia del Pi (Plaza del Pi, 7, 08002, Barcelona) a la atención de la Fundación Plat del Pobre.