Capilla de la Purísima Sangre

Retablo de la Archicofradía de la Purísima Sangre (1952)

MiTPi-0167
 

Originalmente este espacio se concibió como lugar de reunión de la parroquia, recibiendo el nombre de capilla del Capítulo. Se encomendó la construcción a Bartomeu Mas, maestro de obras de la iglesia, que trabajó entre los años 1468 y 1486, abordando también la reforma de la rectoría y el vaciado de la capilla de San Rafael y San Martín para habilitar el acceso.

El Capítulo esta concebido como una pequeña iglesia anexa al lado meridional del templo. De nave única, ábside poligonal y cubierta con dos tramos de bóveda de crucería. Mide 17,45 metros de largo, 8,50 metros de ancho y 10,92 metros de alto, y es de fábrica austera pero elegante. En origen el espacio se iluminaba a través de tres grandes ventanales abiertos en las paredes meridional y occidental. Uno de ellos resta tapiado como consecuencia de las ampliaciones de la rectoría durante el siglo XVIII. En el siglo XIX se abrieron dos ventanas más pequeñas bajo el coro elevado, a los pies de la capilla. En la pared de la derecha puede verse una pequeña puerta cegada, del siglo XV, que comunicaba con la rectoría. Exteriormente el único elemento decorativo visible es el guardapolvo del ventanal grande, en la fachada occidental. Es de estilo flamígero y hay representados ángeles sosteniendo filacterias y uno en el centro que sostiene el escudo del Pi. Por otro lado vale la pena detenerse en los cuatro capiteles de la puerta de acceso, decorados con animales fantásticos de muy buena calidad escultórica. Uno de los capiteles se ha perdido, pero en los otros tres se pueden reconocer, a la izquierda, unas monas y unas águilas, y en las derecha, en el que se conserva, dos grifos. También en la izquierda, abajo en el bancal de la puerta puede verse un sapo.

En un primer momento el Capítulo estaba presidido por un retablo dedicado a Santa Eulalia y San Severo, y un San Cristo donado por el infante Enrique de Aragón. En 1508 se trasladó el antiguo retablo del Altar Mayor, que se desmontó durante la construcción del nuevo. Meses antes el sacristán del Pi, Pere Joan Matoses, legó su extensa biblioteca a la iglesia, a condición que se colocase en el Capítulo y pudiera ser consultada por todo el mundo, creando así la segunda biblioteca pública de Barcelona.

En 1547, se establece la Archicofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de Barcelona y a partir de entonces el Capítulo también se conocerá como “capilla de la Sangre”. En 1616 la capilla se habilitó para la reserva del Santísimo y administración de la Eucaristía. Poco tiempo después, se encomendó al escultor Joan Gra la nueva decoración de la capilla, que acabó hacia 1670. Consistía en un gran y suntuoso retablo de estilo barroco pleno, que ocupaba la cabecera de la capilla, con un camarín en el que se veneraba al San Cristo de la Sangre o “Sant Cristo Gros”. A los pies había la imagen de la Virgen de los Dolores. En los laterales del retablo, llenando las paredes de la capilla, había once grandes pinturas con escenas de la Pasión de Cristo enmarcadas en una magnífica decoración de madera. A los pies de la capilla estaban los confesionarios.

La capilla de la Sangre fue el lugar predilecto de San José Oriol para oír confesión y recibir a los enfermos que venían a curarse. Entre sus paredes se produjeron muchas de las curaciones y milagros que realizó durante su vida.

En el año 1764 se construyó el edificio del Archivo sobre la terraza de la capilla. Fue la última gran modificación antes de la quema de la iglesia durante la Guerra Civil, que destruyó completamente el “Sant Cristo Gros”, el retablo y la decoración interior, hasta el punto que la voracidad del fuego reventó y derrumbó el techo. Después de la guerra la capilla de la Sangre fue reconstruida, se bendijo una nueva imagen del San Cristo y en 1952 se hizo un nuevo retablo a imitación del de 1670. La Archicofradía de la Sangre continua vigente hoy en día, participando en los actos de la Semana Santa de la parroquia.

© Basílica de Santa Maria del Pi, Albert Cortés

Capilla de la Sangre antes de 1936.

“Venite Adoremus”: (Arcadi Mas i Fontdevilla (1852-1934)